lunes, 22 de julio de 2013

LA SELECCIÓN (Capitulo 1)

EL KING DE LOS JUNGLERS:

A las afueras de las ciudades ricas y llenas de tecnologías que hacen mas cómoda la vida, donde la maleza lo cubre prácticamente todo, varios grupos de renegados de esa vida tan sencilla viven ahí. En enfrentamientos para mantener el equilibrio del hábitat y con las leyes de la naturaleza, la del mas fuerte.

Este lugar se llama La Tundra, alrededor de ella viven los renegados repartidos en 5clanes: Los colmillos de plata, Los tres martillos, Elementos, Gandalnes y Farenxos. Los actuales Alfas o Kings son los tres martillos desde hace 2 años, in batidos 24 veces ya que las batallas flames se montan cada primer día del mes, pero eso no significa que no allá guerrillas fuera de las batallas flames. Ganar la batalla flame supone la inmunidad de ataques durante un mes.

LA SELECCIÓN:

Mi nombre es Jalatxe, soy un elementer (del clan de los elementos), soy un simple falao, que viene a ser un guerrero no portador, es decir no tengo poderes, pero todos me reconocen por mi ralla naranja enmedio de mi pelo. 

En mi pueblo, Zulfazan, los no portadores son mal vistos, a pesar de mis impresionantes reflejos, agilidad y destreza me tratan como a uno mas... Los falaos estamos obligados a luchar en 1 pelotón de 3 y esta permitido en las batallas flames ya que según las normas 3 falaos equivalen a un portador.

Los miembros de mi equipo son: Haku y Gao. Las características de haku son su gran aguante, fuerza y inagotable energía. Y Gao es muy bueno con el arco, tiene muchísima precisión.

Ahora estaba esperando a que me viniesen a buscar mis compañeros para ir a la academia. Me vestí me puse mis gafas de lentes verdes colgadas en el cuello y baje al comedor donde me esperaba mi padre.

Kerfire: Hola Jalatxe, hoy es el día de la selección para la batalla flame, vais a presentaros para la selección?

Jalatxe: Claro, sino porque razón iba a madrugar? -dijo con una sonrisa- Y tu también papa?

Kerfire: Tienes razón, y si yo también voy para allá -dijo con una sonrisa- Me gustaría que te llevases este colmillo de plata roto, me ha protegido siempre y me a dado suerte, ademas lo bañe en el agua de Yakaren nuestro héroe justo.

Kerfire se lo descolgó y se lo puso a Jalatxe en el cuello.

Jalatxe: Valla... gracias papa -dijo impresionado-.

Los compañeros de Jalatxe ya habían llegado y empezaron a gritarle para que baje.

Haku: Jalatxe baja que ya estamos aquí!

Gao: Mas te vale no haberte dormido o te bajaremos de tu casa a patadas!

Jalatxe miro a su padre y se despidió de el, salto al árbol de enfrente de su casa y se deslizo con las uñas de la mano derecha y los pies asta el suelo.

Jalatxe: Decíais?

Gao: Venga vamos, que no quiero llegar tarde.

Mientras íbamos hacia la academia nos encontramos con personas increíbles, con poderes alucinantes y armaduras únicas. Estaba claro que no teníamos ninguna posibilidad de entrar pero de todas maneras queríamos probar suerte. Fuimos a buscar a nuestro sensei Quinko que estaba entrenando sus artes marciales en la academia.

Gao: Hola sensei Quinko.

Quinko: Estáis aquí para alistaros, verdad?

Gao: Así es.

Quinko: Marchaos, no tenéis ninguna posibilidad.

No esperábamos escuchar eso de parte de nuestro sensei que nos llevaba entrenando desde que teníamos 5 años. Nuestra cara era exactamente la misma, una mezcla de impresión y rabia.

Jalatxe: Como te atreves a decirnos que nos marchemos?! Tanto tiempo esforzándonos para no ser nada?! Habla enserio sensei!

Quinko: Debisteis haber asumido que no erais nada cuando os dijeron que erais falaos, en otros clanes a los falaos se les mata tenéis suerte de poder respirar.

Haku: Tu también nos consideras excrementos? Pon nos a prueba quiero que te tragues tus propias palabras.

Quinko: Si es lo que queréis... De acuerdo os pongo un reto. Si sobrevivís en el Bosque del Ermitaño Muerto un día entero os recomendare para la batalla flame.

El bosque del que hablaba estaba infectado de arácnidos gigantes depredadores, lo que provoco que nos mirásemos entre nosotros sorprendidos.

Jalatxe: Aceptamos -dijo con un tono decisorio- Si pensabas que nos echaríamos atrás es que no nos conoces lo suficiente.

Quinko: No tendréis que luchar juntos, si lo hacéis sera 1 fracaso.

Haku: No cambiamos de opinión adelante.

Quinko: Entonces no hay nada mas de lo que hablar, nos vemos mañana a la misma hora.

Nos despedimos del sensei con un saludo cordial y nos marchamos, por un lado estábamos contentos de que si hacíamos eso bien seriamos guerreros elementers, nos convocarían para batallas flame, pero por otro lado tristes porque no marcharíamos mañana y tendríamos que esperar un mes mas.

Gao: Estáis seguros de lo que vamos hacer? -dijo preocupado y sin apartar la mirada del suelo- Nunca hemos luchado separados, podríamos morir...

Jalatxe: Prefieres quedarte en tu casa mientras los demás luchan? Yo prefiero morir aspirando a algo y arriesgándome por ello que morir por vejez sin haber echo nada.

Gao: Visto así...

Haku: No temas, todo saldrá bien Gao.

Nos despedimos y marchamos cada uno a su hogar. Al llegar a mi casa no estaba mi padre como era de esperar, había sido seleccionado y mañana tendría que luchar. Al irme a mi habitación vi un baúl y sobre el una nota, en ella decía: "Hijo, imaginaba que no te cojearan por ser un falao, esto no significa que piense que no eres fuerte, pero se lo que piensan todos. En el baúl hay unas cuantas cosas que te convertirán el alfa de los falaos". En el interior del baúl había una hombrera echa con el cráneo de un ser que parecía un dragón con pocos dientes pero gruesos. También había un traje con una capucha, estaba echo de cuero y la parte que cubría el lado izquierdo del pecho estaba echo de titanio. Los pantalones eran d cuero con los laterales de hierro. Unos guantes con los dedos recortados y por ultimo armas, la arma de la izquierda era una especie de tridente grueso echo de titanio y el de la derecha era la garra de un monstruo. También tenia unas rodilleras y protección para los codos echa por huesos, todos acababan en punta excepto la protección izquierda del hombro que era plana o gruesa. No tarde dos minutos en probármelo todo.

En cuanto me lo puse vi que seria un problema cargar con las armas para escalar arboles y correr por la jungla, así que me las ate al cuerpo y deje un trozo d cuerda mas largo, cuando necesitase usarlas solo tendría que tirar de ella y quedarían sueltas. 

Como aun quedaba mucho día fui con la armadura a entrenar a la academia, tenemos un lado abierto a una pequeña jungla para practicar la movilidad, pero no había ningún animal que comprometiese mi vida. Me puse a correr, saltar, escalar y parecía que era 1 armadura ligera, probé movimientos de muay thai y me di cuenta de que esta armadura la había echo mi padre especialmente para mi. Mientras seguía usando el regalo de mi
padre entro mi sensei.

Quinko: Hola jalatxe -dijo a la vez que saludo cordialmente-.

Jalatxe: Hola sensei -dije devolviendo-le el saludo-.

Quinko: Así que al fin termino de recolectar las piezas para volverte mas fuerte eh, realmente fardaba de un buen trabajo.

Jalatxe: Que? Como? -dijo confuso- Esto llevaba tiempo preparándolo mi padre?

Quinko: Si, tu padre lleva recogiendo estos materiales tan exóticos para ti desde que supo que eras un falao. Tu padre quería que cumplieses tu promesa, devolver a Elementer la inmunidad de los ataques.

Al oír el tiempo que mi padre llevaba recolectando las piezas de mi armadura me quede alucinado, pensaba que el nunca me echaría una mano pero llevaba años haciéndolo.

Jalatxe: No tenia ni idea -dijo mirando el suelo- mi padre nunca me hablo de esta armadura, pero se nota el tiempo que a estado recogiéndolo se ajusta a mi estilo de lucha a la perfección.

Quinko: Tu padre siempre fardaba de que esta armadura te pondría al nivel de un portador, quiero comprobarlo.-dijo con una mirada retadora Te parece bien?

Jalatxe: Claro que si!

Quinko: Nepic ven!

De el árbol salto un chico de mi edad, al caer se retiro la capucha y me miro con desprecio, nunca olvidare esa mirada que hizo que me hirviera la sangre.

Quinko: El estilo de lucha de Nepic es el taekwondo, como portador tiene un poder, es capaz de detectar a enemigos y pegarles con precisión con las ondas que hace rebotar de sus manos, tiene una visión de 360 grados.

Nepic: Así es, con un movimiento en seco de mi mano lanzo unas ondas que me indican donde hay alguien, al principio lo vi un poco inútil pero aprendí un truco, si le pegaba una palmada al suelo con ese solo movimiento puedo puedo ver todo lo que me rodea a 1kilometro.

Jalatxe: Me alegro por ti, vamos a luchar o nos vamos pasar toda la tarde hablando?

Nepic: Como quieras, falao -dijo con desprecio- no me pidas que no valla fuerte contigo, vas a probar todo mi poder.

Quinko: Bueno, entonces preparaos en un lugar de la jungla y usare el cuerno de Gonko para anunciar el comienzo.

Los dos nos colocamos en los extremos de la jungla, estaba muy nervioso. Quinko uso el cuerno y los dos nos pusimos a correr al centro, nadie había preparado trampas. Mientras corría escuche una fuerte palmada en el suelo, seguidamente nada y de golpe por arriba me cayo de los arboles y me golpeo con una patada en la cabeza, la patada me golpeo bruscamente con el suelo pero me levante sin problemas.

Nepic: Si me hubieses dejado acabar de hablar te podrías haber imaginado que atacaría por arriba -dijo con una sonrisa malvada- vamos, levántate pequeña niña.

Jalatxe: Maldito presumido no me subestimes! -grito-.

Se levanto y se lanzo contra Nepic al que atrapo en el centro del tridente y le marco con la garra al cuello.

Jalatxe: Que piensas hacer ahora, portador?! -dijo con una sonrisa-.

Nepic le miro y empezó a reírse.

Nepic: Ara veras otro truco.

En decir eso movió las manos al centro del tridente y le dio una fuerte palmada, las ondas se volvieron peligrosas y sacaron volando a Jalaxe por los aires pero logro clavar el tridente a un árbol para evitar el golpe.

Nepic: Otra cosa que podrías haber evitado.

Jalatxe: Que no entiendes de que te calles?!

Furioso desclavo el tridente del árbol y salto hacia el colocándose el tridente entre las piernas mientras caía hacia Nepic. Nepic repitió el movimiento y freno su fuerte caída, cuando lo tuvo cerca le propino una patada que le hizo girar y golpearse contra un árbol.

Quinko: Basta es suficiente! -grito- Tu padre sobre valoro lo que hizo, un trabajo de 11 años inútil. Sera mejor que descanses, mañana tendrás el reto mas difícil de tu vida asta ahora.

Jalatxe les miro con rabia, sobre todo a Quinko.

Jalatxe: Dame tiempo y os cerrare la boca -dijo sin dejar de mirarles-.

Jalaxe se marcho, sabia que esa armadura era increíble pero empezó a dudar sobre sus habilidades, quizás no era tan bueno como pensaba, quizás su padre lo había sobre valorado... Subió a su casa y guardo cuidadosamente la armadura en el baúl.

Fue al espejo, vio que la pelea contra nepic le había echo rasguños con la maleza pero en especial un gran morado en la costilla izquierda, que sabia que enfrió le empezaría a doler, se fue a su cama y se puso a dormir con la cabeza bajo la almohada, estaba frustrado.